Why terminating DACA is short-sighted and will hurt the US economy

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Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) is the program for immigrants who were brought to the US as minors, commonly referred to as DREAMers. DACA was created by executive order when Congress failed to vote on the DREAM Act, legislation that would have provided these same young people a path to lawful residency and citizenship.

Since its implementation in June, 2012, approximately 800,000 young people filed for and received temporary relief from deportation and renewable employment authorization, valid for a period of two years. They must demonstrate a variety of requirements but also, they go through a background check to ensure they have nothing significant in their past. And by significant, I mean something more than just a traffic ticket. DACA recipients must reapply for work authorization every two years, which includes passing yet another background check. This program does not grant legal status; only Congress can do that.

Unfortunately, this wildly successful program is on the president elect’s hit list at soon as he takes office. Given his intention on re-building the economy, we hope he’ll look at the numbers that demonstrate that this program is a success:

  • $400+ billion: the estimated loss to GDP over a decade, if the president-elect terminates this program. DACA recipients are buying homes, cars, and more, which contribute to state economies by paying property tax, sales tax, and registration and title fees. (The gross domestic product (GDP) is one of the primary indicators used to gauge the health of a country’s economy. It represents the total dollar value of all goods and services produced over a specific time period; you can think of it as the size of the economy.)
  • 95%: the percent of DACA recipients are working, paying their taxes and paying into social security and Medicare.
  • 90%: The percent of DACA recipients who are completing high school and going to college, which means they are working in better, higher paying jobs too.

However, to cancel such a program can mean many things and, at this point, we don’t know what his intentions are. The program can be terminated, all recipients forced to turn in their work authorization cards, and immediately put into deportation proceedings. As discussed below, that is the least likely outcome, in my opinion. It could be phased out by preventing new applicants from being reviewed and approved and allowing those who currently have work authorization to lapse rather than renewing them. Alternatively, those with current work authorization may be “grandfathered” in. It is too soon to tell, unfortunately.

Now, let’s briefly address the realities behind trying to suddenly deport close to 800,000 people. There are approximately 60 immigration courts throughout the US. Assuming all DACA recipients are spread out equally across the US (which they aren’t but it makes for easy math), that means each courthouse would face an immediate influx of 13,400 cases per courthouse. Looking at this another way, there are currently approximately 250 immigration judges. Distributing all DACA recipients equally would cause an increase of 3200 cases per judge. Courts are already overwhelmed with cases because of the significant deportation actions pursued by the Obama administration. Moving to deport DACA recipients will destroy the immigration court system that is already broken attempting to handle the current amount of deportation actions. In short, if DACA is terminated completely upon the president-elect’s first days, the influx of cases into the system will not be resolved quickly.

In conclusion, while the future of the current DACA program is uncertain, it is equally unclear whether the president-elect will follow through with his campaign promise. He’s already back-tracked on many of his promises and immigration may prove to be no different once the realities of the system sink in. The good news, if it can be called that, is that no matter what happens, no one will be deported overnight and for those who are put in deportation, they can and should fight their deportation. We would be honored to help you fight deportation.

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La Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA) es el programa para inmigrantes que fueron traídos a los Estados Unidos cuando eran menores, comúnmente llamados Soñadores (Dreamers). DACA fue creado por una orden ejecutiva cuando el congreso falló en votar en el Dream Act, esta legislación hubiese dado a estos mismos menores un camino hacia la residencia legal y ciudadanía.

Desde su implementación en Junio del 2012, aproximadamente 800.000 jóvenes aplicaron y recibieron ayuda para no ser deportados y renovar sus autorizaciones de trabajo válidos por un periodo de 2 años. Ellos deben demostrar una variedad de requerimientos, pero también ellos pasan por una revisión de antecedentes para asegurarnos que ellos no tengan nada importante en su pasado. Y por importante, me refiero más que un ticket de tráfico. Los que recibieron DACA deben de aplicar nuevamente para una autorización de trabajo cada dos años, lo cual incluye pasar otra revisión de antecedentes. Este programa no concede estatus legal, solo el Congreso puede hacer eso.

Desafortunadamente, este programa con mucho éxito está en la lista negra del presidente electo en cuanto tome el mando. Teniendo la intención de reconstruir la economía, esperamos que el mire los números relacionados con este programa:

  • $400 billones – la pérdida estimada de $400 billones en GDP (PBI Producto Bruto Interno) en una década. Ellos están comprando casas y carros, lo cual contribuye a la economía del estado pagando impuestos de propiedades, impuesto a la venta e impuestos de registro y títulos. (El producto interno bruto (PIB) es uno de los indicadores principales para medir la salud de la economía de un país. Representa el valor total en dólares de todos los bienes y servicios producidos durante un período de tiempo específico; Usted puede pensar que el tamaño de la economía.)
  • 95% – los que recibieron DACA están trabajando, pagando sus impuestos y pagando al seguro social y Medicare.
  • 90% – Ellos están completando su educación secundaria y yendo a las universidades, lo cual significa que están trabajando en mejores trabajos donde les pagan mejor.

Sin embargo, cancelar un programa como este puede significar muchas cosas, y en este momento no sabemos cuáles son sus intenciones. El programa puede ser terminado y todos los que recibieron DACA pueden ser forzados a entregar sus tarjetas de autorizaciones de trabajo e inmediatamente pueden ser puestos en procedimientos de deportación. Como se señala más adelante, este es el resultado menos probable en mi opinión. Podría ser eliminado paulatinamente previniendo nuevos aplicantes de ser revisados y aprobados, y a los que ya tienen sus autorizaciones de trabajo dejarlos transcurrir en vez de renovárselos. O por otro lado,  aquellos con autorizaciones de trabajos actuales podrían ser “exentos”. Desafortunadamente es muy pronto para decir.

Ahora, comentemos brevemente las realidades detrás de tratar de deportar de un momento a otro a cerca de 800,000 personas. Existen aproximadamente 60 cortes de inmigración por todos los Estados Unidos. Asumiendo que todos los que recibieron DACA están dispersados equitativamente por los Estados Unidos (lo cual no están pero es para hacer las matemáticas mas fáciles), eso significa que cada juzgado enfrentaría un flujo inmediato de 13,400 casos por juzgado. Mirando esto por otro lado, en este momento hay aproximadamente 250 jueces de inmigración, así que si todos los que recibieron DACA son distribuidos equitativamente causaría un crecimiento de 3200 casos por juez. Las cortes ya están abrumadas con casos debido a los grandes montos de acciones de deportación perseguidos por la administración de Obama. Deportar a los que recibieron DACA destruirá el sistema de corte de inmigración que ya está malogrado por tratar de manejar el monto actual de acciones de deportación. En resumen, si DACA es terminada completamente en los primeros días de la toma de mando del presidente electo, el flujo de casos en el sistema no será resuelto rápidamente.

En conclusión, mientras que el futuro del programa actual de DACA es incierto, es igualmente incierto si es que el presidente electo seguirá las promesas hechas en su campaña. El ya se ha retirado en muchas de sus promesas e inmigración podría ser no diferente una vez que la realidad del sistema haga efecto. Las buenas noticias, si es que las podemos llamar así, es que no importa lo que suceda, nadie será deportado de la noche a la mañana y para aquellos que son puestos en deportación, ellos pueden y deberían pelear su deportación.

Written by Christine Swenson

Christine Swenson

At Swenson Law Office, we realize your immigration dreams! We all non-US citizens who wish to pursue their dreams in the United States. We are your premier law firm for business, family, and humanitarian immigration and deportation defense. We provide honest, affordable, and compassionate advocacy. Christine Swenson is your experienced immigration attorney conveniently located in Denver, Colorado, and committed to helping those around the world.